Propiedades del agua


El largo tiempo de residencia del agua en el acuífero ha regulado el caudal y homogeneizado su composición química. Al parecer, entre el primer análisis que se conoce, encargado por Carlos III en 1876, y los que se realizan continuamente hoy en día, el agua no ha presentado alteración alguna. Se recuerda que en el año 1952 aparece el tritio, un isótopo consecuencia de la explosión de una bomba de hidrógeno. El viento y la lluvia extendieron partículas radioactivas por toda la Tierra haciendo subir la concentración en todas las aguas, incluidas muchas subterráneas. No hay indicios de tritio en la composición del agua de Solán de Cabras, por lo que es posible afirmar que el agua se infiltró con anterioridad. Estudios realizados utilizando la técnica del Carbono 14 determinan un tiempo de permanencia del agua en el acuífero de hasta 500 años.

El agua de Solán de Cabras está clasificada, según el código alimentario español como agua de mineralización débil, hipotermal, hipotónica, bicarbonatada térrea cálcico litínica. La presencia de elementos minoritarios y su equilibrio es lo que le confiere características propias excepcionales. Por ello, durante la estancia en el Real Balneario, se puede utilizar como bebida o en baños, siempre bajo prescripción y vigilancia médica. De manera que nuestro organismo tiene la oportunidad de beneficiarse de los efectos curativos de estas aguas, terapéuticamente indicadas para dolencias como las afecciones del riñón, ya que provoca diuresis, lava los tejidos, y su eficacia está demostrada en la prevención y eliminación de los cálculos renales.

A nivel ginecológico estimula las glándulas endocrinas y aumenta las defensas locales. Es de gran ayuda en las enfermedades reumáticas, especialmente cuando están provocadas por el ácido úrico. Favorece la digestión y es recomendable contra las alteraciones del aparato digestivo (dispepsias gastrointestinales y cuadros inflamatorios del intestino) y en las deficiencias hepáticas y por sus propiedades se utilizan para tratamientos dérmicos y dietas de adelgazamiento.

Como bebida para el consumo de mesa, un sorbo de agua de Solán de Cabras es un merecido premio para el paladar más exigente y calma la sed de aventura nada más llegar a este Real Sitio : es fina, inodora, clara y de sabor suave. Dentro de los cánones de la legislación actual, está catalogada como agua mineral natural, al reunir los requisitos de mantener estable su composición química, el caudal de su manantial y la temperatura de surgencia. La fuerza vital de esta agua fue inmortalizada por el escritor y catedrático de la Universidad de Oviedo Leopoldo Alas “Clarin” en “Su único hijo”.